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5 recomendaciones para optimizar tu smartphone

Con el paso del tiempo, sin importar qué marca o modelo de smartphone tengas, es posible que en algún momento empieces a notar que tu terminal se vuelve más lento o que su batería se agota antes. Hay muchos factores que pueden influir en la fluidez y en la duración de tu móvil: el tipo y frecuencia de uso que le damos, los ajustes del sistema, la capa de personalización que tenga, si está o no actualizado su sistema operativo o la cantidad de aplicaciones que tengas son solo algunos ejemplos. Evidentemente, dependiendo de la potencia del hardware de tu terminal, este rendirá mejor o peor en función de a qué procesos lo sometamos. Por ello, desde Weimei hemos creído interesante compartir contigo algunos consejos para optimizar tu smartphone Android. ¡Esperamos que te ayuden!

 

1.- Launchers

Un launcher es un programa que permite la modificación de la forma visual en la que se presenta la interfaz del terminal. La forma en que coloca los iconos, muestra fondos de pantalla, etc.

Usar launchers de terceros puede a veces resultar en un mal aprovechamiento de los recursos de tu terminal, incluso siendo de los más potentes, y volver al teléfono lento en sus respuestas, debido a una mala optimización o compatibilidad con el hardware de tu terminal.

Estos mismos launchers, mientras más bonitos sean y más efectos especiales incluyan obligan al terminal a tener que realizar tareas más allá de la carga y gestión de aplicaciones ya que obligan al teléfono a estar en continuo procesamiento de dichos efectos. Esto se traduce también en una mayor demanda de energía, lo que también puede suponer pérdida de tiempo de uso. Por lo que, si te gusta usar launchers personalizados o de terceros, nuestra recomendación es que te informes bien sobre los mismos y leas los comentarios de los usuarios en el PlayStore.

¡De poco sirve tener un launcher en apariencia espectacular si cuando quieres cambiar de página va a trompicones!

 

2.- RAM, Caché y almacenamiento

Para hacer un pequeño resumen simplificado, el teléfono usa tres tipos de almacenamiento: memoria RAM, memoria caché y espacio de almacenamiento. La memoria RAM es una memoria volátil, es decir, todo lo que se escribe dentro de esta memoria se borra tras su uso inmediato volviendo a llenarse inmediatamente, y es donde la mayoría de las aplicaciones escriben archivos temporales para su uso inmediato. La memoria caché es un espacio del almacenamiento en el disco que guarda archivos de uso recurrente para determinadas aplicaciones, de forma que no se tengan que usar la RAM cada vez que usas la misma aplicación salvando así también un poco de energía. Por último, el almacenamiento es el espacio libre que tenemos en el teléfono. A veces, cuando la RAM y la caché no son suficientes, una app muy exigente puede necesitar escribir archivos temporales dentro de este espacio.

Por ello es importante en general estar pendiente de cuánta RAM tenemos ocupada, cuánto es el tamaño de la caché y cuánto espacio nos queda libre en el teléfono. Es una buena práctica limpiar la caché de las aplicaciones que no uses habitualmente, ya que es espacio que estás sacrificando. Otra buena práctica es eliminar aplicaciones que ya no uses, ya que el espacio que usan como aplicación, sumado con las subtareas que realizan (por ejemplo, si usan notificaciones) y combinado con la caché que tengan ocupada, pueden reducir el rendimiento de tu teléfono de forma pasiva y sin que te estés dando cuenta.

Otra cosa a tener en cuenta es el número de aplicaciones abiertas al mismo tiempo. Los nuevos sistemas operativos están preparados para poner en una especie de estado de “reposo” las aplicaciones que no están siendo usadas, pero si reciben notificaciones mientras no están siendo usadas, probablemente entorpezcan un poco el funcionamiento del terminal.

 

3.- Actualizaciones

Hoy vivimos en un mundo en el que las aplicaciones viven en constante proceso de mejora. En general, cada nueva actualización aporta mejoras y optimización de su funcionamiento: gastan menos energía, recursos o memoria. Pero a veces traen desagradables sorpresas cuando a los programadores se les cuela un “bug”. No obstante, la mejor actitud si queremos que nuestro terminal vaya lo más fluido posible y consuma el mínimo, es que mantengamos nuestras aplicaciones actualizadas a sus últimas versiones.

Las actualizaciones de sistema operativo y del propio terminal es un tema lo suficientemente amplio como para tener su entrada particular en el blog, por lo que lo dejaremos para una entrada futura que estamos seguros que os será bastante interesante.

 

4.- Batería

A veces puede resultar frustrante que sea difícil llegar con batería al final del día. Es algo que puede ocurrir en móviles de cualquier gama, por ejemplo, usar una pantalla con resoluciones demasiado elevadas, con un brillo excesivo, o un launcher muy espectacular pueden suponer un uso muy intensivo del terminal que reduzcan su duración.

No te preocupes. Hay formas de estirar un poco su duración de la batería.

Como norma general, cualquier comportamiento automático implica que el teléfono tiene que estar continuamente haciendo comprobaciones para responder de forma automatizada, lo que significa más consumo.

Por ello un buen primer paso sería desactivar el brillo automático, y seleccionar un brillo fijo que nos permita una buena visualización en más o menos todas las condiciones de luz habituales. Si el brillo automático está activo, el teléfono se encuentra continuamente comprobando el sensor de luz.

Al igual que una bombilla, los momentos de más consumo energético de una pantalla son en su encendido y apagado. Pero estamos acostumbrados a bloquear y desbloquear las pantallas continuamente. Intentar reducir este hábito y no realizar bloqueos y desbloqueos en periodos inferiores a 20 segundos es una buena medida para ahorrar batería.

Desactivar el WiFi automático si vamos a estar fuera de casa es otra buena medida, ya que, si durante el día no vamos a usar WiFi, evitamos que el teléfono esté en continua búsqueda de redes disponibles. Esto es aplicable también al Bluetooth.

Lejos de lo que creemos pensar, apagar el móvil en realidad es contraproducente en los móviles actuales que usan baterías de litio, ya que están preparados para permanecer en un estado de uso constante, por lo que cada vez que apagamos y encendemos el móvil, sobre todo si lo hacemos cada noche, estamos minando poco a poco la longevidad de la vida de la batería. Esto sumado a periodos de carga superiores a 8 horas, van deteriorando la batería. Lo ideal para tener una batería sana es cargar una vez se baja del umbral del 20% e intentar no permanecer demasiado tiempo en esa franja, y realizar cargas periódicas y espaciadas durante el día en los momentos en los que podamos conectar el móvil a una toma de corriente.

Usar los cargadores oficiales suele ser buena práctica también, ya que habitualmente han sido probados y utilizados con el terminal que has adquirido y existe menor riesgo de que se produzcan fallos eléctricos.

 

5.- No estás solo

Los consejos que te hemos dado son formas, digamos, manuales, de optimizar la fluidez de tu smartphone y la duración de su batería. Pero si te da pereza o no tienes suficientes conocimientos para hacerlo, no te agobies. En Google Play encontrarás múltiples apps para ayudarte a que el rendimiento de tu teléfono mejore sin necesidad de ser un experto. Existen aplicaciones para gestionar mejor el uso de la batería, para activar y desactivar servicios rápidamente, para eliminar archivos temporales y otros residuos, y casi cualquier cosa que puedas imaginar. Te harán la vida menos complicada y notarás que tienen un efecto positivo. Eso sí, como dijimos antes, la mejor regla a seguir a la hora de elegir una de ellas es buscar un poco sobre ella en internet y leer las opiniones de los usuarios antes de descargarlas. Así nos aseguraremos de bajar la mejor opción.

Si no quieres bajar nada de Google Play, los terminales Weimei cuentan con el Administrador de Sistema que concentra gestión de batería, memoria y caché, todo en uno, sin tener que bajar nada ;)

 

Y eso es todo por ahora, esperamos que nuestros consejos te hayan parecido útiles, pero si tienes algún tipo de “truco” o “consejo” que no hayamos escrito aquí y que piensas que puede resultar útil ¡queremos saberlo! ¡Así que escríbenos para contarnos qué haces tú para mejorar el rendimiento de tu terminal!