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La nueva revolución del smartphone. Parte III

Ya hablamos de la idea del smartphone como ordenador personal y sus posibilidades primera parte. En la segunda parte, hablamos del pionero intento de Microsoft con esta idea, su fracaso y las causas del mismo.

En este viaje hacia la revolución, hemos hablado del pasado, por lo que, antes de hablar del futuro, tenemos que hablar del presente. Si recordamos, después de Microsoft, dije que había otras dos grandes compañías explorando esta misma idea. Una de ellas acaba de probar suerte recientemente, y en este caso hablamos, nada más y nada menos, de Samsung.

Samsung ha sacado recientemente su Samsung Dex, que viene a ser, básicamente, lo mismo que fue Microsoft Display Dock, y que, al igual que el aparato de Microsoft, también funciona exclusivamente con un único teléfono: el Samsung Galaxy S8.

Dex te permite usar el Galaxy S8 como un ordenador, mostrando un entorno Android donde puedes ejecutar todas las apps que tengas en tu teléfono, muchas de las cuales estarán optimizadas para el modo escritorio, como por ejemplo Microsoft Office o Adobe Lightroom.

Samsung esquiva los problemas de rendimiento que tuvo Microsoft por los pelos, pero la experiencia de escritorio sigue siendo limitada y, aunque salva este primer escollo, se enfrenta al mismo problema que hizo que Microsoft fallara en su intento: la base de usuarios.

Hagamos un pequeño ejercicio de deducción: Samsung cuenta con millones de usuarios, pero, ¿cuántos tienen un Galaxy S8? ¿Y cuántos lo comprarían para usar esta función? No es un teléfono muy accesible porque es caro, y la crisis ha dificultado el acceso a dispositivos de gama premium. Pero sigamos. No andaría desencaminado si dijera que muy pocos usuarios de Galaxy S8 conocen Dex, ya que es un producto que no se publicita. No lo vemos en vallas, en marquesinas y mucho menos en televisión. Aunque sea asequible, si no se conoce, tampoco habrá interés en adquirirlo. Y todavía podemos ir más allá, ¿cuántos de los que tienen un Galaxy S8 y que conocen la existencia de Dex, lo comprarían? No hay que ser un genio para darse cuenta de que, de momento, el éxito de este periférico no es demasiado.

Pero entonces… Esto parece indicar que quizá la idea no sea tan buena si un gigante como Samsung no ha conseguido obtener éxito con ella, ¿no?

Bueno… Yo no estaría tan seguro. ¿Recordáis la tercera empresa en discordia? Seguro que muchos de vosotros ya habréis empezado a deducir quién es, pero, por el momento, parece que tiene intención de seguir perfeccionando su idea mientras observa qué tal le va a Samsung con este nuevo intento y, de paso, seguir aprendiendo de los errores de sus rivales.

¿Queréis saber de qué empresa se trata y, lo que es mejor, qué tiene entre manos?

¡Pues quedaos con nosotros en la cuarta y última entrega de este monográfico!